Proyecto de pequeñas comunidades – Conectados con Cristo

Queridos hermanos en Cristo:

Recuerdo que cuando estaba en el seminario estudiábamos la historia de la Iglesia, en dicha materia una de las cosas que siempre era recurrente es que la Iglesia ha sido siempre perseguida, que ser cristiano nunca ha sido fácil. En los primeros siglos (aunque no solamente), las persecuciones fueron muy violentas, de manera que solo por el hecho de ser cristiano alguien podía ser asesinado. De esta manera muchos hermanos nuestros perdieron la vida, aunque en realidad la ganaron.

Las persecuciones hicieron que muchos cristianos se desanimaran y es por eso que San Juan escribe, por inspiración de Dios, el libro del Apocalipsis, libro donde se nos presenta la victoria de Cristo y de aquellos que están unidos a Cristo. Y es que como dice san Pablo, todo sucede para bien de aquellos que aman a Dios (Rom 8,28); por tanto, como solemos decir en un dicho popular: no hay mal que por bien no venga.

Precisamente a raíz de las persecuciones, las primeras comunidades se fortalecieron en su comunión. Las persecuciones hacían que los cristianos se cuidaran unos a otros con mayor esmero, aprendieron a rezar unos por otros con mayor devoción y utilizaron los medios que estaban a su alcance para compartir la fe y celebrarla. Gracias a eso hoy tenemos las cartas de San Pablo y los otros escritos de la Sagrada Escritura, y gracias a eso la Iglesia comprendió el sentido de comunidad.

Hoy en día, no estamos en un tiempo de persecución, pero debemos aprender de la historia y responder a las exigencias actuales con el mismo espíritu con que nuestros primeros hermanos en la fe lo hicieron. Es por eso que queremos iniciar este proyecto, proyecto de crear pequeñas comunidades, al estilo de las primeras comunidades, donde los responsables de las comunidades estén pendiente de las personas que están en su comunidad, pendientes de sus necesidades materiales, pero al mismo tiempo de sus necesidades espirituales. Por tanto, los encargados llamarán por teléfono a sus ovejas, para preguntarles cómo están y para recordarles que no están solos. Cuando sea posible, acordarán con ellos un momento oportuno para, virtualmente reunirse y compartir oraciones, meditaciones, lecturas bíblicas, etc. De manera que las ovejas se sientan involucrados y tomados en cuenta y de modo que se les recuerde a todos la necesidad de Dios y la compañía de la Iglesia.

Por medio de estas comunidades queremos principalmente lograr dos objetivos

  1. Asistencia material para aquellas personas más necesitadas

Una de las cosas que más han caracterizado a la parroquia es la ayuda a los más necesitados: ancianos, enfermos, personas que viven en situaciones de riesgo de sus vidas, los que están solos, etc. Pues bien,  es probable que esta crisis provoque mayores dificultades para personas que están en riesgo; muchos, quizá por su edad avanzada, no puedan conseguir los insumos necesarios para subsistir: alimentos, medicinas, etc. Por tanto, es deber nuestro como católicos que somos, asistir a estos hermanos. Pero no podemos hacerlo si ni siquiera sabemos quiénes son los que necesitan de nuestra ayuda, si no sabemos dónde viven, cuáles son las necesidades concretas que tienen.

La red de comunidades que estamos haciendo, nos permitirá tener un cierto monitoreo de nuestros hermanos más necesitados, porque por lo menos nos daremos cuenta de la existencia de dichas necesidades y estoy seguro que entre todos, será posible vivir la caridad.

Ahora bien, tengamos en cuenta desde ya, que nunca debemos prometer algo que no vamos a cumplir, es decir, si nos damos cuenta que algún hermano tiene una necesidad concreta, nunca le debemos hacer una promesa que le vamos a ayudar en algo que no estamos seguros que vamos a cumplir, por tanto, lo primero que debemos hacer al darnos cuenta de la necesidad de alguien, es informar sobre dicha situación, de manera que al tener la respuesta le podamos decir a la persona en qué modo le ayudaremos.

  1. Asistencia espiritual para todos nuestros hermanos parroquianos

Recordemos lo que escuchamos en el evangelio del primer domingo de cuaresma: no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt. 4,4). Muchos de nuestros hermanos no necesitan cosas materiales, pero están hambrientos de palabras de esperanza. Necesitan la compañía de sus hermanos, necesitan una palabra de ánimo que les ayude a seguir rezando y a no perder la paz.

Ante la crisis que estamos viviendo, nuestros hermanos deben saber que no están solos, que la Iglesia no les ha abandonado. Es probable que muchos de ellos quieran rezar pero solos no se atreven a hacerlo. Es por eso que hoy más que nunca debemos intensificar nuestro compartir la fe con el que está a nuestro lado. Y debemos hacerlo de manera ordenada y sistemática, de manera que podamos llegar al mayor número de personas.

¿Cómo se llevará adelante dicho proyecto?

Si desea ser un líder comunitario, envíe un correo electrónico al Padre Marcos en [email protected] para obtener más información. Los pasos básicos incluyen:

Paso 1: se pondrá una persona al frente de cada comunidad. Esta persona elegirá a diez o doce personas conocidos suyos para que junto a él o ella formen la comunidad. Escribirá dicha lista y la enviará al padre Marcos para que él la revise y vea que no se repiten las mismas personas en varias comunidades.

Paso 2: al tener la aprobación de la comunidad, es decir, que el padre haya revisado el listado de las personas y vea que no se repitan, el encargado de la comunidad se comunicará con sus ovejas vía teléfono o el medio electrónico que sea más adecuado, para: hacerles saber que la Iglesia se preocupa por ellos y que queremos saber que estén bien, para invitarles a estar pendientes de los más necesitados que están cerca de ellos y sobre todo, para invitarles a unirse en oración y en formación como comunidad. Les planteará la posibilidad de conectarse con el resto de los miembros de esta comunidad para rezar juntos, un día y una hora específica, de manera que los hermanos puedan participar activamente en dicha comunidad.

Paso 3: materiales para usar en las comunidades. El padre organizará materiales que los encargados de comunidades usarán en sus reuniones virtuales (cuando no sea posible la reunión virtual, el encargado de la comunidad puede llamar personalmente a su oveja y compartir un momento con esta persona el material asignado).

De esta manera, durante el tiempo que dure la crisis podremos estar en comunicación y alentarnos mutuamente en el Señor.

Invito a todos a rezar para que el Señor nos ilumine, de manera que en este tiempo de crisis seamos capaces de profundizar en nuestra fe y crecer en nuestro amor fraterno.

Padre Marcos

Prayer Circle with Hands